Dolor...
Hoy siento el dolor frente al espejo,
días y días tenemos todos los mortales.
Ni siquiera me habla su reflejo
pronto éste desaparecerá al borde de los jardines.
He de encontrar la llave
abriendo los laberintos del corazón
siendo el dolor fugaz como dicta la razón,
y bien sé que lo sé que se sabe.
Nada es eterno, ni siquiera el llanto
en su laberinto cerrado...
Hay una espita abriendo la nada.
Tenemos días de paz y quebranto
pudiendo salir airosos de la emboscada;





