A través de la ventana
veía navegar la ciudad
sobre el vaho del cristal,
parecía escurrirse
buscando la lejanía
del horizonte más cercano.
Habían niños jugando
en el parque
columpio arriba,
columpio abajo,
y de repente un agujero,
la fosa del niño.
A veces muere de niño el poeta
y trepa por el estruendo del cielo.
Otras tan solo cae en la fosa
y arrastra la muerte tras él.
13 de octubre de 2010




