En cada una de las circunstancias que le adjunto a tu paciencia,
ya sabes, mi "yo, soy yo", no existe, si no es contigo.
En los sueños clandestinos donde falta tu presencia,
me pierdo en la noche, pierdo la noche, la noche maldigo.
Hasta el último eslabón de la cadena alada que nos une y hace libres.
Te quiero, conmigo.
Por el tiempo, el insensato tiempo que no sabe de tiempo,
que acelera mis pasos y me muerde en los talones .
Por las esperas, porque siempre estoy volviendo,
al amparo tolerante de tus ojos marrones.
Hasta la habitación sombría donde muera, si es que muero en una cama.
Te quiero, conmigo.




