“Puños cerrados”:
Presta atención al hombre solitario
y a su mirada perdida
donde la soledad arropa a su corazón
sino a su alma entera.
En sus brazos caídos sus manos abiertas.
En sus brazos alzados sus puños cerrados.
En sus ojos abiertos, su mirada perdida
atraviesa el mundo
mientras su horizonte se ve siempre distante,
incluso a veces,
indiferente.
Y le corroe el no preguntarle al viento su porqué.
Y le corroe sin más el no tenerlo jamás.
Y al verlo pasar es él quien le susurra
palabras de tierna desolación mal sonante
que agrietan al tiempo sino a la vida misma.
Luis Inédita - 14/11/02
Presta atención al hombre solitario
y a su mirada perdida
donde la soledad arropa a su corazón
sino a su alma entera.
En sus brazos caídos sus manos abiertas.
En sus brazos alzados sus puños cerrados.
En sus ojos abiertos, su mirada perdida
atraviesa el mundo
mientras su horizonte se ve siempre distante,
incluso a veces,
indiferente.
Y le corroe el no preguntarle al viento su porqué.
Y le corroe sin más el no tenerlo jamás.
Y al verlo pasar es él quien le susurra
palabras de tierna desolación mal sonante
que agrietan al tiempo sino a la vida misma.
Luis Inédita - 14/11/02




