La mujer saciada
está llena de mentiras.
Un recorte de prensa
muestra el camino de la cama
donde apenas las velas
alumbran los pies.
Tuve un amante una vez,
otra fue solo una ocasión
para prohibir el romance.
No se donde tengo la cabeza,
debí dejarla en algún lado
cavilando la estrategia
del amor desenfrenado.
La mujer saciada
tiene su propia canción.
Una melodía frenesí
con tres coma treinta y siete
minutos de cocción.
19 de septiembre de 2010
Luis Inédita




