Cuando colapsan los ojos
en múltiples imágenes
me oculto en el delirio regresivo.
Angustia que retiene el goce de la voz.
Brote de la palabra
incrustada al deseo.
Ritual del corazón:
me inclino a las voces sin orillas
con el cuerpo fragmentado
en la fisura del nombre.
El tiempo: amo impotente de mi carne vulnerada
incendia los relojes.
Ahora la muerte orbita en la noche.
Y yo, marioneta hechizada
hago danzar otros signos
sobre las cuencas saqueadas.





