Etiquetando caricias percibidas
en una noche distinta a las demás,
estabas ahí, mimando el silencio con tu voz,
queriendo compartir mas allá de las palabras,
de los susurros que no encuentras
para poder expresar tus escalofríos,
boquiabierta tu imaginación,
entre tinieblas tu desdicha,
sonriendo la tristeza
y alborotado el corazón.
Noche de locuras transitorias,
de vaivenes destrozando el deseo,
de furibundos espasmos que invitan
a poseer la trémula carne de tu pasión.
Desgarrando el lecho sobre la tenue luz
que envuelve nuestros cuerpos,
despojados de sortilegios terrenales,
pretendiendo envolver de besos tu piel,
con la magia que eriza cada centímetro
olvidado de la calidez de tus cercanías.
Secreciones enclaustradas desatan
la lucha por vencer en el anonimato
de tus profundas esencias,
que girando a mi alrededor denotan
la voluptuosidad que conmocionan
la libido de un encuentro deseado.
No hay final añorado para tocar el cielo
ni pretensión de bajar, quiero continuar
ahí arriba contigo, donde nada es comparable,
donde nada es equiparable, donde la ternura
continua encaramándose para tentar
la proximidad de la eterna felicidad.
Repentinamente despierto sobresaltado,
con el sudor o tal vez lágrimas
resbalando por mis mejillas.
Gritando la contradicción me niego
a que todo sea un sueño,
tu mano y después tus besos
en una noche distinta a las demás,
estabas ahí, mimando el silencio con tu voz,
queriendo compartir mas allá de las palabras,
de los susurros que no encuentras
para poder expresar tus escalofríos,
boquiabierta tu imaginación,
entre tinieblas tu desdicha,
sonriendo la tristeza
y alborotado el corazón.
Noche de locuras transitorias,
de vaivenes destrozando el deseo,
de furibundos espasmos que invitan
a poseer la trémula carne de tu pasión.
Desgarrando el lecho sobre la tenue luz
que envuelve nuestros cuerpos,
despojados de sortilegios terrenales,
pretendiendo envolver de besos tu piel,
con la magia que eriza cada centímetro
olvidado de la calidez de tus cercanías.
Secreciones enclaustradas desatan
la lucha por vencer en el anonimato
de tus profundas esencias,
que girando a mi alrededor denotan
la voluptuosidad que conmocionan
la libido de un encuentro deseado.
No hay final añorado para tocar el cielo
ni pretensión de bajar, quiero continuar
ahí arriba contigo, donde nada es comparable,
donde nada es equiparable, donde la ternura
continua encaramándose para tentar
la proximidad de la eterna felicidad.
Repentinamente despierto sobresaltado,
con el sudor o tal vez lágrimas
resbalando por mis mejillas.
Gritando la contradicción me niego
a que todo sea un sueño,
tu mano y después tus besos
me arrancan de la enajenación,
sigues ahí mimando mis silencios,
dejame dormir sobre tu pecho,
no permitas planear sobre mi,
el desasosiego del temor a perderte.
ONUBIUS





