CHAT
¡Bienvenidos a la comunidad! abierto las 24Hs...

Escritores anónimos para nosotros mismos, para los que nunca van a saber si lo son, pero escriben ya que las letras son "obreras contra la angustia, amigas de nuestra prisión y el consuelo en los bosques de la desesperación..."(Letras)

El objetivo del sitio es poder mostrar en comunidad escritos, ya sean poesía, cuentos, prosas, monólogos, novelas y demás géneros literarios.

Los interesados, deben contactarnos a poetasnoanimosblog@gmail.com
FACEBOOK: https://www.facebook.com/poetasanonimossa

Saludos! Administrador ( Poetas Anonimos )


domingo, 27 de septiembre de 2009

Belleza




Voy a cortar los pétalos azules de aquellas flores sin vida, para teñirlos de blanco luminoso y pegarlos todos juntos en una cartulina verde "esmeralda"....

Esta frase surgió así de la nada, como muchas cosas que salen de mí sin pensarlo ni meditarlo en momentos casi sin sentido, pero que a la vez, terminan significándolo todo.
Pensaba en los acontecimientos de estos dos últimos meses, teniendo en cuenta que ya casi casi se acerca octubre.
Hablemos de agosto entonces. Cuando era niña, recuerdo que los mayores, mis abuelos sobretodo, hablaban del mes de agosto con tanto temor y precaución, alegando que “si pasaban agosto vivirían un año más”. Yo siempre pensé que esto era una gran estupidez, puesto que puedes llegar a tener un accidente en septiembre o venir arrastrando una enfermedad “mala” y morirte en octubre, por ejemplo. De todas formas, mis viejitos queridos eran muy supersticiosos y, llegar a septiembre era una bendición del cielo para ellos.
Con respecto a mí, debo aclarar que, con los años me he vuelto tan o más supersticiosa que ellos y al viejo estilo “Mulder” de los expedientes secretos X, creo en todo y a todo le remito mis respetos. Agosto para mí, ha sido un mes de cuidado y misterio entonces, desde hace unos años ya. En ese mes, se definió la vida de mi hija hace cuatro años atrás. Esmeralda tuvo cáncer y fue operada un diecisiete de agosto con un riesgo de vida del 75%. Yo sabía que iba a vivir contra cualquier pronóstico y así fue. No me equivoqué. Mi espíritu, mis creencias en las energías más poderosas y coloridas del más allá, pudieron hacerle frente a los vaticinios de la ciencia. Mi hija tenía tres años. Hoy tiene siete para ocho casi y, gracias al cielo está absolutamente sana.
Pero debo volver a mencionar a este extraño mes una vez más. Agosto este año, ha sido de los meses más crueles que me tocó enfrentar. Mis temores volvieron a salir a la luz. Mi tristeza se acentuó un poco más de lo habitual y he tenido pensamientos trágicos que en algunos casos, lamentablemente, he materializado.
Hablo de las agresiones que yo creía ya superadas. He sido una mujer que ha intentado quitarse la vida en dos ocasiones, hace mucho mucho tiempo ya y, a pesar de tener esa idea en la cabeza, no había hecho nada al respecto desde aquellas dos veces lejanas y perdidas en el tiempo. Durante este agosto, volvieron las autoflagelaciones: cortes con la Gillette en mis piernas (todo el mundo admira mis piernas, hablan de ellas como las piernas largas, infinitas y bellas a la vista y, tal vez por eso, yo siempre las agredo), tomar clonazepam a mi antojo sin un control médico, pasar días trabajando demasiado sin alimentarme bien y sin descansar lo suficiente.
Si! Fue un agosto tremendo. Me sentí más vacía y sola que nunca. Agosto, el mes al cual todos mis ancestros siempre temieron y trataron de resguardarse lo más posible, yo lo desafié de una manera loca, casi extrema, haciéndole notar que, si no me desaparecía en su transcurso, ya no podría conmigo en los agostos venideros.
Septiembre siguió después y debo decirles que, fue peor que agosto. Al menos en sus primeros quince días. Tuve ataques de angustia, de pánico, de tristeza y hasta de mal humor! Al punto que, terminé en la estación de trenes (como en dos ocasiones anteriores…) parada en el anden, mirando los trenes ir y venir y sólo una pregunta en mi cabeza:” ¿salto o no salto?”.
Finalmente no lo hice. Me repetí a mí misma que era enormemente cobarde, que ni siquiera podía darle un fin apropiado a mi vida.
¡Dios mío! Qué ciega. Qué tonta. Qué gigante el grado de mi estupidez. Hasta que luego descubrí que, a pesar de la oscuridad inmensa que me rodea, no soy una persona oscura. Sólo siento miedo. Miedo de vivir. Miedo de ser feliz. Reconozco a la perfección el mundo oscuro. El “dark side of the moon”. Me muevo con total libertad en él. Hasta he hecho de la tristeza un hábito. Reflexionando en esto, he llegado a la conclusión que, si no soy feliz es porque no me lo permito, no porque no pueda.
Tuve una visión. “I have a vision: televisión”, decía Bono Vox de U2 en la gira Zoo tv (esto lo menciono a modo de ironía o chiste y, además porque me gustó siempre esta frase del carismático cantante). Hablaba pues, de mi apertura mental si se quiere o se puede llamarla así. Estos últimos días, he comenzado a ver con claridad algunas cosas. He empezado a valorar muchas otras y se ha despertado en mí el deseo de vivir la belleza desde su punto más simple y sencillo. Esto debo agradecérselo a dos magnificas personas. Julián y David. Julián siempre se ha demostrado preocupado y atento frente a mis vaivenes emocionales, de una manera tan desinteresada y estando siempre presente, a pesar de la distancia que, pudo hacer que mi cabeza diera un giro casi en su totalidad, valorando lo que es la amistad y haciéndome notar que yo no estoy tan sola ni vacía como creía. También gracias a él llegué a David, hizo de puente entre ambos y eso es algo de lo cual le estaré eternamente agradecida.
Con respecto a David (DEUS), debo decir que he quedado impactada frente a tanta sabiduría y optimismo. Frente a tanta belleza acumulada en palabras suyas que tenido la suerte de leer. Gracias a su presencia, he vuelto a aprender el significado de la palabra hermosura. Y no hablo de la “apariencia” de las personas (eso es superficial), hablo de la belleza misma de la vida toda en sí, que se manifiesta a través de actos puros y sencillos que, no todos saben apreciar o ver. Hablo del sonido de la lluvia que cae (en estos momentos llueve aquí en esta tarde de domingo), el color del pétalo de una simple flor que mi hija me regaló hace unos instantes, el bostezo de mi perra ovejero alemán que denota aburrimiento en este día gris, el ruido que hago con el teclado mientras escribo esto… el aroma del perfume que uso que impregna mi piel desde ayer (hoy no me he puesto aún) y así y así…
Lo que quiero decir es que, estoy comenzando a sentir. Sentir demasiado con tan poco. Prestando atención a aquellas mínimas cosas que el común de los mortales no repara.
Simples y sencillos actos que contienen la mayor de las bellezas posibles no aptas para almas comunes y vulgares que se encuentran perdidas en sus rutinas mundanas y con sabor a nada.
Agosto ha pasado. Septiembre casi ya. Octubre se acerca con el sonido de un tambor que lo anuncia como, quizás el mes de la revelación hacia lo infinitamente bello, hacia el reconocimiento de lo hermoso que es vivir y hacia el camino del darse cuenta de todas estas sensaciones que, viniendo precisamente de mí es demasiado para decir.

Eleanor.

 
Comunidad News

Poetas Anónimos

Consigue este cartel de poetas anonimos

! POETAS ANÓNIMOS ! - "©-2008 ¡anónimos pero, más anónimos al menos!;
ir arriba