Me dueles y te amo América,
pero no me duele la América opulenta,
me duele la América de escasez.
Me dueles y te amo América,
la de las mujeres campesinas,
la de los indígenas despojados,
la de los niños hambrientos,
la de los jóvenes sin futuro,
la de los hombres consumidos
en pos de un mísero salario.
La de los abnegados maestros
bregando por la igualdad y la educación,
la de médicos, enfermeras o voluntarios,
que ayudan a los pobres en su desgracia
y no exigen dinero en devolución.
Me dueles y te amo América,
que fuiste sometida y saqueada,
a la que le ahogaron esperanzas,
a la que le martirizaron sus caudillos,
a la que le amordazaron la boca,
le cegaron los ojos y taponaron sus oídos.
Me duele y amo esta América hermosa
dónde la naturaleza fue prodiga
en montañas, selvas y ríos,
esta mágica tierra orgullosa,
de la estirpe del indio, el puma, el yacaré,
el cóndor que en las cumbres hace nido,
las aves de plumaje de intenso colorido,
el maíz, la yerba mate y el café.
María Magdalena Gabetta
Pintura: "Campesina" del pintor Salvadoreño, Oscar López Guerra





