Me colgué mis alas blancas
y regrese a la cumbre,
donde un ciprés vive
en la soledad
junto a la montaña
en tierra para el extraña...
recordando.. añorando.
Fue su crecimiento rápido
ahora en calma y armonía
observa la vida.
Recoste mis alas
en la tierra junto a el
para que no sintiera ausencia
y me fui sin ellas
sabiendo
que no volvería.




