Que no dice,
le tiendo la mano y frunce la boca,
le hablo al oído casi un susurro,
que no dice,
como si tuviera voz,
como si fuera capaz de decir.
Lo agarro de la remera,
lo arrastro empujando sin ver,
que lo suelte dice,
pegándose más al piso,
hundiendo su lengua en la zanja,
que lo deje dice.
Entierro mis uñas en el antebrazo
hasta que las gotas rojas
mojan las puntas de sus dedos,
que lo mate dice,
dibujando un triángulo con los ojos
que apunta a mi pezón,
que lo mate dice.
Lo dejo,
montículo de piel,
de carne haciendo agua
en medio de la calle,
que lo odie dice,
casi grita,
que lo odie que lo ame dice.
Que no hable dice,
que flirtea con mis bestias
para sorprenderme,
que me calle dice,
que mis labios saben más rico
cuando están fríos dice.
Que diga su nombre dice,
sin vocales ni acento invisible,
que por favor dice.
11/11/08.




