Hoy es tiempo de ceñir tus besos a mi octubre
y liberar los pájaros de cada primavera
ya están tus manos repasando los sabores
escondidos en los tonos de mi aura,
cuando tus labios se beben gota a gota
la mórbida fragilidad de mi cuerpo
Hoy es tiempo de callar al viento
y trazar bocetos con tus yemas, en mi piel
lo harás muy despacio marcando surcos
y en puntas de pie respetando al silencio,
mientras vas arando mi vientre de a poco
y partiendo mi alma en versos




