Llego cansada no se de dónde, ni porqué. Me pierdo en el laberinto ocre de mi sofá y me pongo a dibujar en el techo…
Dibujo tu boca, esa que aun no conozco…tu sonrisa se acopla en la lámpara que como yo cuelga solitaria, (hay momentos en los que así me siento…colgada, sola y en el techo)
Dibujo tu boca, esa que aun no conozco…tu sonrisa se acopla en la lámpara que como yo cuelga solitaria, (hay momentos en los que así me siento…colgada, sola y en el techo)
Queda una tenue sonrisa,
Derramando goteras del techo,
Queda una lámpara enredada en mi pelo….
Mientras, peleo con mis silencios,
Que esa noche no ganan,
Y se retiran repitiéndole al viento
Tu nombre,
El mío
Los nuestros…
Si por un instante, solo por uno, éste maldito sofá que carga mis miedos cada día me tragara...
Me convirtiera en tela, en estampado, en hilo cerrado…
si por uno o varios minutos,
o por horas…
o quizás años…
pasara de alguien a cosa,
y de cosa a nada…
A ésta Nada,
en la que hoy dibujo tu boca con mi mirada…
Sirocos.





