Yo...
quiero darte algo
inconfundible sueño
mi vanidad.
Aún si Dios no viera hoy...
quiero darte algo
un fiel reflejo
una tersura de palabras en prosa
un fiel recuerdo
sin vaguedad.
Si he dejado de andar…
quiero obsequiarte algo,
acaso un espejo
en donde dado el tiempo
te mires fijo...
Y en la mística que guarda el reflejo
buscando voz
me preguntes
quién soy yo, en realidad.




