Pensamiento errante y sin destino
el que cree que volver es retraso,
sin darse cuenta que el peor fracaso
es abocarse en el desatino.
A la sombra de un camino, camino
sereno; meciendo mis pasos, paso
y me pierdo y colmo el vaso, que baso
en tu mirada, y en tu ser, mi sino.
Deja que corra así por mis venas,
la ponzoña oscura, a condición,
que en su veneno se ahogue la pena.
Aire, cuelga en tus velas la pasión,
no alientes la cordura que encadena,
(ajena, sorda y ciega), a la ilusión.




