Guardaba los tesoros en mis cuencas de barro
cuando vino la muerte y los quebró asombrada
quedé como un relámpago helado entre las venas
y sentí que volaba...
El espacio se hizo un lugar para el duelo,
con las alas quebradas quise encontrar senderos
que se fueron abriendo a mi horror sin cadenas.
Me encontró la palabra habitada de voces
y me enseñó la forma en que quería nombrarlas.
La opacidad oculta mi centro irreductible,
no me podrás llevar a la sustancia anónima.
Oye la alteridad en la voz que persigues:
¿Qué tono te violenta o enerva tus fantasmas?
Sólo queda mi sombra proyectada a tus ojos
que buscan enredarme a tu perfecto antojo.
Puedes cerrar las fauces,no soy quien te amenaza
respeto tu camino, ya conozco las reglas.
Sólo busco las cimas de mi cartografía
paso casi invisible por barreras soldadas
me escribo entre las sombras y aleteo en los días
para expulsar los monstruos que quiebran la mirada.
cuando vino la muerte y los quebró asombrada
quedé como un relámpago helado entre las venas
y sentí que volaba...
El espacio se hizo un lugar para el duelo,
con las alas quebradas quise encontrar senderos
que se fueron abriendo a mi horror sin cadenas.
Me encontró la palabra habitada de voces
y me enseñó la forma en que quería nombrarlas.
La opacidad oculta mi centro irreductible,
no me podrás llevar a la sustancia anónima.
Oye la alteridad en la voz que persigues:
¿Qué tono te violenta o enerva tus fantasmas?
Sólo queda mi sombra proyectada a tus ojos
que buscan enredarme a tu perfecto antojo.
Puedes cerrar las fauces,no soy quien te amenaza
respeto tu camino, ya conozco las reglas.
Sólo busco las cimas de mi cartografía
paso casi invisible por barreras soldadas
me escribo entre las sombras y aleteo en los días
para expulsar los monstruos que quiebran la mirada.








