No tengo un pasillo, ni una silla forrada de cuero
ni mapamundis tatauados en la palma de mi mano
sin renta, ni pago propio o ya de perdido usado
una cama vacía y ganas que moriran antes de mayo
Habemos, lo sabes, quienes no tenemos verano
otoñal ha sido el matiz de estos últimos años
sin fórmula útil para el laberinto poder dejarlo
queda solo la suma de los días cada cumpleaños
Agolpada la sangre, el humor y siempre las ideas
recipiente corrompido por mil burbujas de aire
antorcha de los sueños que no entiende por tea
cosas de la vida, la mujer, el amor y hasta del padre
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
hasta el fondo la victoria





