Cuando el deseo es ahora
ningún disfraz me oculta
me dejo estar en el silencio
porque la angustia tiene tu mirada:
las voces desgarradas
golpean el corazón de la noche
y el cuerpo filtra la palabra.
En tus ojos (senderos contrarios)
danza desnudo mi cuerpo
en clave de locura.
La ansiedad es tu nombre
al borde del sueño
lejano en los relojes.
Extraña en mi delirio
caníbal de mis noches
devoro mi orfandad en los espejos
del silencio.
No podré recordarme sin tu palabra
la caricia de tu voz
(mi refugio virtual)
guarda la piel en fuego.




