Abro la puerta de mi casa,
Y una explosión de soledad me arrasa la cara…
Doy un paso para entrar y caigo al vacio,
El vacio tan infinito de silencio y hastío…
En la caída me convierto en fantasma
Y vago por cada estancia…
Viéndome a mi misma por las esquinas
Viendo como hago mis rutinas…
Y ese silencio asesino,
Ese silencio cuchillo que destroza mi piel,
Mis sentidos…
Y mi fantasma en el techo…
Con brazos abiertos
Esperando el momento preciso para engancharme de nuevo,
A éste silencio tan escandaloso que me quiebra el pecho,
A ésta soledad tan completa que alimenta el silencio,
A éste vacío que me hace vomitar de vértigo.
Sirocos
Y una explosión de soledad me arrasa la cara…
Doy un paso para entrar y caigo al vacio,
El vacio tan infinito de silencio y hastío…
En la caída me convierto en fantasma
Y vago por cada estancia…
Viéndome a mi misma por las esquinas
Viendo como hago mis rutinas…
Y ese silencio asesino,
Ese silencio cuchillo que destroza mi piel,
Mis sentidos…
Y mi fantasma en el techo…
Con brazos abiertos
Esperando el momento preciso para engancharme de nuevo,
A éste silencio tan escandaloso que me quiebra el pecho,
A ésta soledad tan completa que alimenta el silencio,
A éste vacío que me hace vomitar de vértigo.
Sirocos





