en la imagen que despedaza la pupila,
cuando el humo borra el espacio
y la gravedad en los pies.
Náusea y dolor en los espejos rotos de realidad.
Los muertos pasan sin ver el horror
flotando en la luz del amanecer.
Frío azul:
las manos vacías de caricias
esparcen flores de violencia
en el flash de las horas.
Mientras pasan los hombres
en desfile incesante de vidrios polarizados
mueren niños que juegan a ingresar a otro cielo
tras la máscara gris del paraíso artificial





