La noche sin anclas me hace girar
sobre sábanas rosadas,
(naufragio de mi cuerpo)
mi mente es el volcán
que desata su furia:
la lava incandescente de los sueños.
Gira el dolor acorazado en las espaldas
entre neuronas que bloquean el tiempo
el fugaz habitante del insomnio
oculta sus espadas en mi cuerpo.
Orbitando en el sueño encapsulado
se silencian los monstruos.
Desfilan personajes
en fragmentos del día,
y de a poco se gesta,entre sus máscaras
la nueva pesadilla.




