No basta saber del cautiverio en tus ojos
pantanos sin escalas
fantasmas harapientos
lazo de sangre
o juego despiadado que estrangula.
Cuando las palabras hacen el amor
pero fuera del cuerpo.
Regresarán los párpados del sueño
a la fatiga de un rumor en sombras.
Fracaso de labios aturdidos
en el terror dantesco
que te abre a mi voz
-flecha encendida-
y a veces
sólo blanco de tu boca.





