Quién vaga en la luz de los ángeles
hacia el puerto de mi naufragio
(me dejo devorar los oídos
atada al mástil del espanto)
Sirena de fuego /odisea de lujuria:
- es el cuerpo el que canta el deseo-
Hay que cubrir los ojos de la herida y la sal
porque no hay voces
cuando se abrasa la carne.
Sólo aguas negras al borde del precipicio
donde la mujer- fantasía,
teje las noches para huir de la trampa.




