Numerosas leyendas se dan cita en esta noche de San Juan, girando a mi alrededor, junto a la hoguera, son unamines al decir que es el tiempo en el cual se abren de par en par las puertas invisibles del otro lado del espejo, introduciéndonos en el conocimiento y la dimensión mágicas de la realidad.
La atmósfera se carga de un sobrenatural aliento que impregna cada centímetro conocido de la magia que nos proporciona el momento propicio para estremecernos e ilusionarnos por el futuro que ha de llegar.
Noche en la que el diablo anda suelto y el agua es bendecida por San Juan, trayendonos la suerte añorada por mojarnos los ojos.
La noche y la madrugada se dedican al fuego, al agua, a ese baile entre claro oscuros que enlazan con el amanecer, entre la luna y sol.
Multitud de hogueras iluminando la noche donde quemar malos augurios, todo lo viejo para purificar el deseo, la prosperidad, la abundancia y la fecundidad.
El día mas largo del año, definitivamente no es un día como los demás, la naturaleza, el hombre,las estrellas, hadas y deidades de la naturaleza andan sueltos entre el fuego purificador y el agua de la prosperidad, disponiéndose a celebrar la mágica fiesta del solsticio de verano.
Fuego purificador de la noche magica de San Juan.





