Entre el domino, ella surge
de las conversaciones de los mulatos.
(los que la conocieron, recuerdan
sus pechos estupendos, rebosantes)
Hay quien la ha visto pasar por el malecón
corriendo de las manos del viejo capitán
de los celos del capitán, de sus manos navegantes
que un día soltaron el timón lejos de casa
y ya no regresaron.
El la quiso (el capitán, claro esta)
como se quiere al mar cuando se vive en el,
quizás mucho mas,
que al hijo que nunca tuvieron;
quizás mucho mas.
Ella no lo vio volver después
de semanas, (al capitán, claro esta).
La orilla blanca del mar
solo le devolvía la espuma
blanca de los cocos
y ella volvió a rumbear
a entregar a su corazón bajo las palmeras
y su sexo mulato en las noches oscuras
hasta que una noche, el capitán
regreso, y volvió a besarla
desde el infierno, que lo regreso,
para seguirla besando de nuevo
aun, a riesgo de su locura,
(la de ella, claro esta)
Así el capitán la regresa
al malecón cada noche convertida
en música de grillos, de roca y mar
a la mujer que el capitán
nunca quiso dejar.
de las conversaciones de los mulatos.
(los que la conocieron, recuerdan
sus pechos estupendos, rebosantes)
Hay quien la ha visto pasar por el malecón
corriendo de las manos del viejo capitán
de los celos del capitán, de sus manos navegantes
que un día soltaron el timón lejos de casa
y ya no regresaron.
El la quiso (el capitán, claro esta)
como se quiere al mar cuando se vive en el,
quizás mucho mas,
que al hijo que nunca tuvieron;
quizás mucho mas.
Ella no lo vio volver después
de semanas, (al capitán, claro esta).
La orilla blanca del mar
solo le devolvía la espuma
blanca de los cocos
y ella volvió a rumbear
a entregar a su corazón bajo las palmeras
y su sexo mulato en las noches oscuras
hasta que una noche, el capitán
regreso, y volvió a besarla
desde el infierno, que lo regreso,
para seguirla besando de nuevo
aun, a riesgo de su locura,
(la de ella, claro esta)
Así el capitán la regresa
al malecón cada noche convertida
en música de grillos, de roca y mar
a la mujer que el capitán
nunca quiso dejar.
Gab Martinez D.R. 2010





