El pasado...
El pasado a veces pesa como una losa,
no desisto venceré a las murallas
en cada una de mis batallas
cabalgando por el mundo con mi arma, la sonrisa, poderosa.
Seré sosegada y silenciosa
fuerte como el árbol de la vida
conduciéndome en la partida;
limpia y sigilosa.
Me alegra la alborada
mirando a poniente,
metiendo en vereda a las serpientes.
Las he visto en la horadada
una de ellas que tenga calma,





