Desde mi noche...Desde la quietud de la noche...
cuando el firmamento es iluminado por las estrellas
estás se hacen dueñas de mis confidencias,
mis pensamientos, mis temores, angustias,
ilusiones, dolores, amores y... sueños.
Mirando hacia arriba en la noche estrellada.
logro siempre descubrir ese Lucero
que mana de el para mí su luminosidad
queriéndome así, iluminar el sendero
y hacer más llevadera, esa cruz, que a veces se instala en mi interior.
El lucero que se deja ver en la madrugada
lo puedo contemplar brillando con sus destellos.
¡Ay! hoy no te veo… por qué...
Te has cansado de brillar?...
o acaso no te pueda yo ver...
Quizás alguna nube traviesa te está tapando?...
Eso no puede ser pelea con esa nube
para que así yo te puede ver
me harás caso?... mira que no te veo
y triste… muy triste me estoy poniendo.
¡Ay! Si yo pudiera
hablar con ese Lucero
pero está vez a mí forma...
porque es muy terco y quiere siempre hacerlo a la suya
creo que ahora ya me va tocando a mí...
No te escudes en que me tienes ganada
porque traviesa soy... y algo inventaré yo
sí tunante me tienes robada mi Alma
y presa estoy en tu cárcel siempre a tu manera
y ya sabes que soy libre por naturaleza...
Podría ya cansarme de esa tu manera
y decirte ahora me toca a mí
sabes que me gusta ser yo misma
y te puedo salir por peteneras
siempre jugando limpio eso sí...
Te estoy avisando
luego lucero mío no me llores
o me digas que no creo en ti...
claro que creo y mucho
pero no te veo y eso me hace infeliz...
Si por un momento yo pudiera
expresarle toda mi gratitud
pero a mi manera que ya me va tocando…
Pedirte que mi Alma que bien sabes es tuya
necesita ser como siempre… ella misma…
Y… expresarse como es ella, segura.
A veces, incluso altiva
Porque soy así y no sé mentir
y menos doblegarme porque rebelde nací
nunca he tenido miedo a nada ni a nadie.
Pero eres tan sólo un Lucero
entre miles y miles de estrellas
que, acompañado por ellas
sé que a tu manera estás ahí para mí
pero háblame, dime algo...
Porque sé que desde tu cielo...
Siempre, siempre porque me adoras...
Sé que te preocupas por mí
y de alguna manera estás
aunque no te sepa ver porque te oculta
alguna traviesa nube...
A ese lucero quisiera hacerle llegar
esta pequeña misiva desde mi corazón al suyo
desde mi noche estrellada
para poder con ella rogar
que nunca, nunca me dejes de guiar.
Y regálale a mi corazón un día
la luz… de tu luminosidad
para que con las alas de mi libertad
vuele, vuele, vuele muy sigilosamente
llegando a ti y juntos podernos gozar...
Vaya… mi Lucero está ahí...
y yo no lo veía
pero le ha llegado al corazón
mi ruego y vuelve a estar ahí para mí
como siempre lo ha estado
no lo veía por la nube traviesa
él ha soplado y toda duda se ha disipado
volviendo nuevamente a brillar para mí.
Noche de ronda - Julio Iglesias
menmerys




