Aquel rostro era mi mundo,
Y aún sabiendo que no podía tenerlo,
Lo visualicé yo como un ser inmundo,
Y no quise ni pude verlo
Su piel, sus labios, su aroma,
Eran mejor que cualquier cosa,
No podía soñar con algo más,
Porque ella mía no sería jamás
No me importaba mi ser,
Sólo que ella estuviese bien,
No importaba mi corazón,
Sólo que el suyo latiera a mi son
Yo iluso creía que parte de su mente podía ser,
Y un mundo a su alrededor imaginé,
Aquellas barreras sobrepasaban la vida,
Y ni muerto la daría por perdida
Cual peor destino cabía esperar,
Que aceptar aquella realidad,
Ella no me amaba de verdad,
Y entonces mi corazón hizo crack
Perdido en miles de pedazos,
Entre grietas se desvanecía,
Nunca supe el por qué
Y al fin comprendí que ella no me quería,
Y su cuerpo nunca me pertenecería…




