Colosos odiosos
endiosados caminan,
puercos celosos
que su bien admiran,
de emociones ladrones
oscuro mundo,
oscuras motivaciones.
oscuras motivaciones.
Pienso en alguien
y no puedo pensar.
y no puedo pensar.
Pienso en acabar
y se eriza mi piel.
!Ojalá!
!Oh!
!Ojalá!
La muerte traiga
su funeral.
Sangre, piden mis venas
venganza, mis penas.
¿Culpa de quien?
Culpa de ella.
Os preguntareis
¿a quien odiais?
entonces vereis,
que sois vosotros
los que mi bilis
a relucir sacais.
Que asco,
os tengo a todos,
os tengo a todos,
menos al que
- siempre -
conmigo, apoya el codo,
reniega de su apodo,
y no permite
que me vuelva loco.
Gracias, quiero decirle
al compañero,
que no se rinde;
nos burlaremos de esos cerdos,
cantandoles una alegre canción,
que solo nosotros sabremos,
hablará, sobre su aniquilación.





