La primavera...
Tú me enamoraste en primavera,
en el tiempo del colorido de las flores
donde todo era bonanza y colores,
y así presiento la primavera venidera.
Veremos de nuevo las flores en la carretera,
caminos, veredas, y todas las labores,
el jilguero trinando y el jazmín con sus olores.
Ni tan siquiera hubo un adiós ni ruido
sin darme cuenta te habías ido,
mientras mi corazón quedo herido.
Quizás tuvo que ser así siendo quejido
nunca imaginaste que quedarías baldío





