Me siento esclavo de la libertad que fluye desde una sonrisa tuya.
Como las palabras del rapsoda, entonando hermosos versos.
Sonetos inspirados en unos ojos callados, atorados de fascinante elocuencia.
Monologo de dos, dos joyas que encantan y someten, expresivo silencio ladrón de la voluntad.
Embrujo que harían que aquel hombre se perdiera, desmoronaría y olvidaría toda huella de tristezas.
Rebelarme no sería sólo ante tal Tiranía sino ante mi propia voluntad que ya ha sucumbido espontáneamente.
Como el baile de un trigal con el viento. ¿Qué acaso hay para mi otra opción? No la tengo y no la quiero.
Adoro la compleja facilidad de rendirme ante el poder que tienes sobre mí con tu sonrisa llena de libertad, gobiernas.
Will
Will




