Más guapa que cualquiera,
más extrovertida que la noche estrellada.
Más placentera que los pájaros
que arrullan por la mañana,
más imponente que la libertad,
y más peligrosa que una daga sobre mí.
Tenés tu doble filo en mis ojos,
tus garras guías en mi cuerpo,
tu respiración entrecortada en cabello,
y tus labios carnosos en mi cuello.
Tu cama observadora de lujo de mis hazañas,
las ventanas pudorosas del reflejo de nuestra lujuria,
las maderas se quejan del vaivén enfermizo,
y mi cuerpo sediento de ti, al borde del abismo.
Más placentera que los pájaros
que arrullan por la mañana,
más imponente que la libertad,
y más peligrosa que una daga sobre mí.
Tenés tu doble filo en mis ojos,
tus garras guías en mi cuerpo,
tu respiración entrecortada en cabello,
y tus labios carnosos en mi cuello.
Tu cama observadora de lujo de mis hazañas,
las ventanas pudorosas del reflejo de nuestra lujuria,
las maderas se quejan del vaivén enfermizo,
y mi cuerpo sediento de ti, al borde del abismo.





