Yo salgo a beberme la luna,
A pesar de estas estrellas.
Que se han extraviado ,
de sus reyes,
De sus magos.
Yo salgo de esta sed
Al encuentro,
de tu silueta nocturna,
De tu mirada de mar,
en mi alma.
Y es preciso que hoy
estemos alertas,
Porque pueden pasar mil espejismos
O inciertos fantasmas,
con su música sigilosa.
No hay otra obligación nocturna
Que esperar quietos,
Dejar ,
que la noche sueñe por nosotros,
Y en un instante,
nos acuchille de golpe el corazon..
Por eso,
No le niego al cielo,
Su noctámbula proeza,
De soñarnos despiertos
o dormidos,
Le pido... nomás
Tus ojos celestes,
Para construir un transito estrellado.
Un puente infinito
entre nuestros continentes
Una entrañable locura,
De amarte...
Cada noche,
con los ojos cerrados.
Y el alma
entre tus brazos.
Demian
Demian




