Un día me dispuse a caminar y con solo dar una mirada pude descubrir que se necesita mucha ayuda para mejorar la situación, aunque no cambiara nada si nosotros no ponemos de nuestra parte. Ese mismo día, se me vinieron a la mente unas palabras a la mente y empecé a escribir:
- MISION -
En la acelerada ciudad,
me dispongo a caminar,
pero solo veo incredulidad,
sea lo que sea, que puedas mirar,
en todo lo que puedo, debo ayudar.
Se que la palabra, vacía, no vendrá,
cambiar nuestro ambiente,
podremos concretar,
una palabra de fe, de mi saldrá.
Y mi boca, de bendiciones se llenara,
todo el mundo lo sabrá,
juntos podemos lograr,al mundo cambiar.
Un grito de revolución,
sale de nuestro corazón,
seguimos con pasión,
a nuestra segura salvación.
Y nuestra participación,
acelera esa bendición,
hace nuestro mundo, girar,
y genera volver a soñar.




