Mala, eso eres, nada más que una mala compañera, que arrancas mi ánimo y mi deseo de vivir me llevas por un mar de amargura y te ensañas con mi corazón, disfrutas con el sufrimiento de este pobre ser, agobiado por tantos pesares y nostalgias de un pasado feliz y un presente tortuoso, lástimas con tus garras mis viejas cicatrices haciéndolas sangrar de nuevo, la sangre es de un color oscuro, y duelen más, más que ayer cuando fueron hechas las heridas. “El tiempo lo cura todo”… ¡mentira!, cada día que pasa es alimentado con una dosis de dolor que tú te encargas de proveer con una puntualidad sádica. Donde esta ese viejo yo? que miraba el futuro con ilusiones y soñaba con un cielo de colores, tú lo has convertido en un despojo, una sombra maldita que arrastra una cadena invisible, pero que es tan difícil de romper como el diamante, Los atardeceres son cada vez más opacos, las nubes cada vez más simples, las estrellas menos brillantes y los bellos recuerdos más distantes, una y otra vez mi alma recuerda lo que pudo ser y ya no será.
Pero tú ríes, te burlas de mí, de mí dolor... te burlas de mí soledad.
Pero tú ríes, te burlas de mí, de mí dolor... te burlas de mí soledad.





