Aquí me encuentro,
en mi silencio solitario pensándote.
Una vez más tu imagen regresa a mí.
Sigo recordándote.
Así vivo como hoja de otoño,
desprendiéndome aún de ti.
No hay odio ni rencor.
A sabiendas te perdí.
El sueño de quererte se esfumó.
Me despedí de ti, amor.
Una sombra grande entre los dos creció
aumentando mi dolor.

El dolor de apartarme de ti aún me duele.
Sí, me duele.
No tengo nada ni nadie
a mi lado que me consuele.
El consuelo, por suerte, llegará un día
como una tibia brisa.
Mi corazón ya no laterá como antes.
No irá más de prisa.
Marisol Cragg de Mark
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* Significa en Latín: De propia voluntad




