Sobre un camino oscuro entendí esa historia
en que la bilis se hace epitafio,
que los dolores tienen su cura
y que los cuerpos no aguantan tiempos.
Sobre una cama de inercias
desamarré tu canto y tu poca monta,
tu lejanía,
tus esperpentos,
tus pequeñeces,
y tus mentiras.
Y ya no, te repito,
ya no se puede apoyar la mierda.
Gallinazo sin plumas
sobre basura vuela,
y para hoy me quiero
como no imaginas.




