Una mujer intensa es aquella que bebe
Los reflejos de la luna sin pensar que al otro día
Ella se ocultará.
Es aquella que mira el fuego y ve más allá de sus llamas
Ve una pasión naciente, una flor que se abre
Y el resplandor de un amanecer.
Sí, ve mucho allá de todo la que la rodea
Que se bebe el néctar de las flores
Y deshecha todo sus temores
No tiene miedo.
Vive el día a día como si fuera el último de su vida
Saca un pasaje de ida a las estrellas
El pasaje de vuelta lo olvida
Nada la detiene ella y no es por inconciencia o credulidad
Sino todo lo contrario, es porque sus vivencias
Le han demostrado que esa es su identidad.
Brilla, entre personas aletargadas
Se despliega, como un abanico de colores
Su paso es seguro, aunque su destino le es desconocido.
Arriesga, vive, siente perfuma todo su entorno
No pasa desapercibida
Porque es distinta, pero eso no le importa
Porque le basta con mirarse al espejo y reconocerse.
Una mujer intensa es manantial en un desierto
Y multitud en su soledad acompañada
Una mujer intensa… arma un espejo roto
Y luego se contempla, todo eso y otras que son indescriptibles con palabras
es una mujer intensa…
VICAIROT




