Pasos oscuros escribo, bajo la luna caí a llorar. Veo sombras desgarradas, oigo aullidos caminar. Estrellas vigilan la noche, que cose miedos, en escalofriantes tejidos invisibles, que cubren mi piel, en esta soledad. Viento que arroja, campos de hojas difuntas, todas a mis pies, mas veo en el fondo alguien florecer. Me acerco despacio, al tiempo que el miedo, se vuelve aroma de dulces canciones, que escriben deseos en los campos de mi alma. Dime quien eres, dulce damisela de la noche, dime que buscas, quisiera vivir esta noche junto a ti. Olvidando mis sombras perdidas en pesadillas, que ahora se derriten por tu perfume, me inclino a tus besos, me inclino a tu piel. Quiero hacer de esta noche un cuento. Donde sin luz brillaste, bajo tinieblas. Más la noche no es noche si estás aquí. Quiero ver al tiempo congelarse por instantes, quiero estar en la tierra, donde todo existe por siempre, quiero huir contigo al bosque donde se pierden los que sueñan. Vivir cuando todos cierran sus ojos y volver a ver el día amanecer junto a ti.
Al ver la luz, gatear por las colinas, va llegando el día, aun estas junto a mí. La luz tiene celos de ti, va secando tu vida poco a poco. Te asesina con celos, escupidos de arremolinados gritos de odio. Veo tu cuerpo desvanecerse con la luz del sol, yo reto al sol, para vivir en tinieblas y le pido que me mate a mí también. Tu silencio borra tu vida, esculpiendo tu muerte. Más no me queda sino coger mi puñal, quiero morir junto a ti. Quiero ir a dónde vas, sin miedo y sin dudar. Clavando un frio acero en un cuerpo que siente el estallido, de un amargo oscurecer. Un corazón que abraza el sueño y que aletarga, poco a poco, poco a poco. Pero… ¿Volveremos la próxima noche? Yaciendo en el suelo junto a tu cuerpo, no quiero morir, si no vas a venir. No quiero…morir.





