Un solo y prolongado beso
de reconexión conjunta...
En el etéreo inconmensurable
el karma cósmico se deleita
ante la recreación misma,
mientras los cinco elementos
tranquilamente se alínean.
Unidos van ascendiendo
tramo a tramo, cual escalones,
cruzando los nueve cielos
hasta arribar al ignoto núcleo,
latente de vida y luz.
María Elena Araujo©
María Elena Araujo©




