Vivir, ¡qué cosa tan compleja!
es fácil dice la regla.
Vivir, maraña de pensamientos,
sentimientos, causa y consecuencia.
Todo esfuerzo realizado nos lleva,
encaminados a seguir luchando
olvidando y curando las heridas,
que la vida nos origina;
luchando por un segundo
un latido de más tiempo,
un beso, una caricia
por aquello que dulce nos mima.
Vivir, ¡qué cosa tan compleja!
todo se basa en la supervivencia,
la suerte, los problemas y la convivencia.
Batalla campal donde se demuestra
las verdaderas estrategias,
al fuerte y al débil,
al malo y sus tretas.
Y en estas hostilidades
todos luchan contra todos,
pero verdaderamente,
luchamos para saber que estamos vivos,
luchamos para tener conciencia
de que suerte tuvimos,
al formar parte en esta guerra.
Así digo yo:
"Vivir, ¡qué cosa tan compleja!,
que nadie la comprende
y todos jugamos a ella"





