Ella con su vestido más sofisticado, él con su traje más elegante.
Una sala semi-obscura, con velas apagadas y flores marchitas.
Él con su mano fría en la cintura de ella, quién con su lejana mano acariciaba el cabello limpio, ordenado y varonil de él.
Música clásica y un armónico baile.
Sin palabras, ni miradas.
Los dos sintiendo un gran placer.
Él pensaba en la novela que leía ansiosamente esa tarde.
Ella en el sirviente que le había hecho el amor hace algunas horas.
El baile forzoso se volvía monótono.
Sabían en que pensaba el otro, pero eso les daba lo mismo.
La música terminó, el baile continúo.
Comenzaron a sentir un fuerte dolor en sus cuerpos.
Calleron al suelo.
A ella le molestó el gesto de él, mientras que a este le molestó la posición de ella.
Él dijo "Muy dulce tu café", ella por su parte se dió cuenta de porqué el frasco de veneno estaba a la mitad cuando decidió envenenarlo a él.
Sus cuerpos se abrazaron en medio del dolor.
A lo lejos se oían risas de parte del sirviente que tanto gozaba leyendo la novela.
Una sala semi-obscura, con velas apagadas y flores marchitas.
Él con su mano fría en la cintura de ella, quién con su lejana mano acariciaba el cabello limpio, ordenado y varonil de él.
Música clásica y un armónico baile.
Sin palabras, ni miradas.
Los dos sintiendo un gran placer.
Él pensaba en la novela que leía ansiosamente esa tarde.
Ella en el sirviente que le había hecho el amor hace algunas horas.
El baile forzoso se volvía monótono.
Sabían en que pensaba el otro, pero eso les daba lo mismo.
La música terminó, el baile continúo.
Comenzaron a sentir un fuerte dolor en sus cuerpos.
Calleron al suelo.
A ella le molestó el gesto de él, mientras que a este le molestó la posición de ella.
Él dijo "Muy dulce tu café", ella por su parte se dió cuenta de porqué el frasco de veneno estaba a la mitad cuando decidió envenenarlo a él.
Sus cuerpos se abrazaron en medio del dolor.
A lo lejos se oían risas de parte del sirviente que tanto gozaba leyendo la novela.





