En la noche bohemia…
Mientras tu candor me llama,
Esos labios magenta me seducen,
Y el calor humeante de la laguna,
Nos llevan a una eterna lujuria…
Mi brazo encadenado a tu cintura
Y mis labios besando tu ternura,
Seducidos por los ojos de tu amor.
Esas manos temblorosas en mi pecho
Derritiéndose por el fuego de mi piel
Y el verano…
Nuestro cómplice eterno.
Mientras la sal de tu cuerpo,
Va mojándose con la saliva de mi boca,
Y las lunas de tu pecho…
Van segando mi cordura,
Cordura ya perdida.
Fundidos en el árbol del deseo,
Estremeciendo la selva indómita
Los bestiales abrazos de tus piernas,
Van desapareciendo los cuerpos.
Ya vencidos por el fuego del placer
La luna trasnochada,
Ojerosa.
Con el alba ya despierta
Los eternos amantes…
Van desapareciendo,
Y la espesura de la selva…
Los devora en su olvido.
Mientras tu candor me llama,
Esos labios magenta me seducen,
Y el calor humeante de la laguna,
Nos llevan a una eterna lujuria…
Mi brazo encadenado a tu cintura
Y mis labios besando tu ternura,
Seducidos por los ojos de tu amor.
Esas manos temblorosas en mi pecho
Derritiéndose por el fuego de mi piel
Y el verano…
Nuestro cómplice eterno.
Mientras la sal de tu cuerpo,
Va mojándose con la saliva de mi boca,
Y las lunas de tu pecho…
Van segando mi cordura,
Cordura ya perdida.
Fundidos en el árbol del deseo,
Estremeciendo la selva indómita
Los bestiales abrazos de tus piernas,
Van desapareciendo los cuerpos.
Ya vencidos por el fuego del placer
La luna trasnochada,
Ojerosa.
Con el alba ya despierta
Los eternos amantes…
Van desapareciendo,
Y la espesura de la selva…
Los devora en su olvido.





