Ya te vas. ¿Y crees que no sé a dónde? ¿Crees acaso que no sé, que él te espera en la penumbra, para calentar ese cuerpo tuyo entre sus brazos?. Y que él despierta tus deseos cuando me alejo en la aurora, hacia ese viento silencioso cuando el frío ahuyenta la luna, cuando yo, de nuevo solitario grito mi soledad a los cuatro vientos?. Sé lo que pasa pero no me interesa. Hace años que entre nosotros sólo queda el fastidio y esa mascara del sexo que ya no necesitas.
Regreso a la errancia de mis pasos, hacia mi bosque, hacia esas piedras en las que vivo mi sed de ti. Cuando me doy cuenta que sólo pertenezco a mi soledad y a esa niebla que me busca y en la que se columpian las estrellas.
Regreso a la errancia de mis pasos, hacia mi bosque, hacia esas piedras en las que vivo mi sed de ti. Cuando me doy cuenta que sólo pertenezco a mi soledad y a esa niebla que me busca y en la que se columpian las estrellas.
Gab





