Si alguien la ofende, no cesa de hacerle sátiras. Si ha menester a alguien, le enloquece o le emboba a lisonjas. Esto hace una mujer que hace versos: ¡buena debe de andar su casa! Mas, ¿cómo ha de andar casa donde, en lugar de agujas, hay plumas y en lugar de almohadillas, cartapacios?
Juan de Zabaleta, 1653
¿Hasta qué punto puede alojarse en la mujer la genialidad lírica? La cuestión es poco galante y corre el riesgo de suscitar en contra todas las banalidades del feminismo. No obstante, algún día será preciso responder a esta pregunta.
Ortega y Gasset, 1923
Juan de Zabaleta, 1653
¿Hasta qué punto puede alojarse en la mujer la genialidad lírica? La cuestión es poco galante y corre el riesgo de suscitar en contra todas las banalidades del feminismo. No obstante, algún día será preciso responder a esta pregunta.
Ortega y Gasset, 1923
He decidido vivir de poesía.
No dormiré
no comeré
pero seré la envidia de mis vecinas
por delgada y libertina.
No dormiré
no comeré
pero seré la envidia de mis vecinas
por delgada y libertina.
claudieta cabanyal 2009





