Te noto,
acaricio cada centimetro
de tu delicado
cuerpo,
te beso.
Cierro los ojos
notando tu tersa piel,
la que te envuelve,
esa fina y blanquecina
capa tan sensual que
me hipnotiza.
Nuestras manos se entrelazan,
en un sinuoso baile
de sombras,
sinuando pequeños
tentaculos que nos
intentan atrapar.
Rozo, sigilosamente
tu enhiesto cuello,
por el cual perlan
las primeras gotas
de placer.
Te tomo
entre mis manos
tiritando, estamos los dos
pues yo tengo nervios
y tu no eres mujer.
Nos besamos,
acallamos los demonios
que nos envuelven,
los nervios, tu padre,
nos queremos, nos prometemos.
Nos tumbamos,
estamos en la hierba
brindada con el rocío
de la mañana
y una vez tumbados,
observamos el temprano
sol culminando
así nuestro amor.
acaricio cada centimetro
de tu delicado
cuerpo,
te beso.
Cierro los ojos
notando tu tersa piel,
la que te envuelve,
esa fina y blanquecina
capa tan sensual que
me hipnotiza.
Nuestras manos se entrelazan,
en un sinuoso baile
de sombras,
sinuando pequeños
tentaculos que nos
intentan atrapar.
Rozo, sigilosamente
tu enhiesto cuello,
por el cual perlan
las primeras gotas
de placer.
Te tomo
entre mis manos
tiritando, estamos los dos
pues yo tengo nervios
y tu no eres mujer.
Nos besamos,
acallamos los demonios
que nos envuelven,
los nervios, tu padre,
nos queremos, nos prometemos.
Nos tumbamos,
estamos en la hierba
brindada con el rocío
de la mañana
y una vez tumbados,
observamos el temprano
sol culminando
así nuestro amor.
By Lan





