Se estremece de agonía
el horizonte.
Como un ave de rapiña
surge el hombre.
Un nuevo germense esparce,
sutil,por la ensenada.
La tierra grita,el mar se esconde,
se remueven las entrañasde los robles.
Una nueva sombra extraña
camina hacía alguna parte.
El aire se corrompe,
los astros se transforman.
Caen hacía el cielo los campos,
como hacía el cuerpo las sombras.
Un pequeño ser hermético
se propaga por lo recóndito.
El vegetal enloquece,el animal se rebela,
la naturaleza plena se aglutina.
Por primera vez lloró el corazón de las piedras
Leni




