Contemplando la existencia en silencio,
Sin remedio estoy,
derrumbando los precipicios
de un encierro sin control.
¿Cuando será el día
que pueda abrir mis alas y volar?
Ya estoy lista para despegar,
despegar y no volver jamás.
Anhelo los riesgos,
atesoro los momentos.
Es momento de dejar
atras los caprichos,
y asumir todos los reproches,
y no caer en los vicios.
Esta vez, en este ínfimo segundo,
quiero dejar mi mente viajar,
sin ninguna atadura,
sin nada que objetar.





