a tu lado, sillas destruidas
Es un confuso lugar,
abarrotado de recuerdos,
momentos fugaces, espacios vividos,
tocados, sentidos, palpados.
La adrenalina esta esparcida por el suelo,
Suelo del delito, piso del delirio.
Trato de esquivar las sillas,
Pero quedo hundida en las heridas que nos infiltramos,
en los rasguños producidos,
en las palabras cobardes
que dijimos,
por que no sabíamos hacia donde íbamos.
Retomo el recuerdo del piso,
Debido a lo que nos atrevimos.
Rompimos esquemas,
rompimos los martirios.
Era una buena época,
Donde no importaba
nada más que los sentidos.
de todo este caos exquisito,
pero como siempre
estaba el libro de mi luz,
encuadernado con cada
frase tonta y común,
Ya han pasado siglos,
desde esa última vez
que nos atrevimos a cambiar,
queríamos mejorar.
Lo hemos logrado a medias,
pero al final lo que importa
es no querer perder la creencia,
vivir con sentimiento, con pasión,
con lujuria, vivir dentro de ese
tonto y loco sentimiento
que es el amor.





