cansado de que la mediocridad de tu mirada arme mi mundo, en torno a prejuicios casi vulnerables a ellos mismos.
cansado de tus juicios, que pretenden mejorar mi vida, con una regla parametrica que nos pone en precisión de soldado buscando entre sangre un poco mas de envidia.
cansado que con aire alentador corrijas mis pasos como si tu mano fuese la de el dios firme, cuando tus regocijos son mis tropiezos
cansado que a mis errores los disfrutes como un acontecimiento ya predicado por tus lanzas.
cansado que la estructura que nos envuelve nos haga creer que tu mundo es igual al mio y acredite el derecho de verme sin carril.
cansado de que tu dedo me alimente de resentimiento, pero sobre todo cansado de ver esto y ser parte en mi resignacion, busco un nuevo rumbo.
así que no me jusgues, no nos jusgues, por parecer fuera de la rueda que mueve la incapacidad de vernos felices por hacer lo que sentimos.
por escuchar los pasos cada mañana que nosotros mismos ponemos a nuestro horizonte.




